Sentada, en el porche de la casa de campo, pensando en el pequeño crimen que cometí,
me hablas desde tu tumba, ubicada en lo más recóndito de mi mente... "tenias mi corazón, al menos la mayor parte de el".
Con desprecio miro hacia el pasado y con repugnancia imagino el futuro, con pocos ánimos intento vivir el presente.
Intentando vivir en esta post vida, viendo tu fantasma por detrás de mi hombro, el cual me persigue queriendo obtener el ultimo sentimiento que me queda .