miércoles, 6 de octubre de 2010

Una tarde solitaria en casa, mi madre no se encuentra, mi padre trabaja, como es de costumbre.
En mi cuarto, sentada en mi cama con el computador frente mio, veo por la ventana como el día pasa, aun asi cuando le doy la espalda al sol, bebo un café, preparado tal y como es de mi parecer en mi tazón de Starbucks, un dulce aroma a vainilla y caramelo emana de esa sustancia adictiva.
Ese maldito café se enfría poco a poco mientras te recuerdo, malgasto mi tiempo en eso mientras podría estar haciendo algo mucho más productivo, como estar leyendo o simplemente haciendo música, pero no... daño mis órganos consumiendo cafeína y desgarrando mi corazón poco a poco con tu recuerdo mientras escucho mi disco favorito de Within Temptation.
"Destellante ángel, dime porque,
cual es la razón, la espina en tu ojo." - Menciona Sharon en inglés mientras continuo bebiendo café.
El tazón está casi vació y aún te veo en mi mente, cada sorbo de café con su dulce sabor me recuerda a tu aroma una vez más, como era de costumbre, no podía perderme el café diario.
Solo queda un poco del liquido en el fondo del tazón, frio, sin dulzura y... aun sigues en mis ojos, pero eso ya da igual, el café ha acabado.

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